Hoy me acordé de hace un año exactamente hablé contigo, y que te quedaría a deber el 10 de mayo, para este 2021. Perdóname, te lo deberé un rato más.

Mal día,


Hoy noté que apenas tolero los correos y anuncios de promociones del 10 de mayo, pero siguen llegando. Y en junio seguro será igual.

Y no culpo a otros, pero me sigue molestando que muchos sienten que el problema ya está no está pasando, o hasta que ya no ocurre. Pero para mí, no sé cuándo termina.

¿En qué momento sientes que puedes seguir adelante? ¿Cuándo olvidas que sigues buscando a esas dos personas que conociste de toda la vida y dieron todo por ti? ¿Cuándo dejas de buscarlos en casa? ¿Cuándo dejas de extrañar hablar por teléfono o mensaje con ellos?

¿Cuándo dejas sonreír para que los demás no pregunten si estás bien? ¿Cuándo los demás entienden que no quieres lidiar con ellos porque hasta sentir felicidad duele? ¿Cuándo se darán cuenta otros que no sientes igual que antes porque ahora te das cuenta que tu corazón está roto? ¿Cuándo te perdonas por poder hacer cosas que ellos ya no?

No tengo esas respuestas, me duele incluso buscarlas.

Hoy de repente tuve la necesidad de caminar, y mientras lo hacía en mi mente sonó mi teléfono, era ella. Así que “contesté”, y en mi mente sentí que me respondía, que tenía una conversación de nuevo con ella, me contaba sobre su día, de él también. Lo que habían hecho, visto en la TV, en YouTube, lo que comieron e hicieron juntos. Y me preguntó cómo estaba yo, ahí me di cuenta que todo era mi imaginación, y que lo único que siento es el corazón roto y mucho miedo de que no están a mi lado. Los extraño papás, no importa cuando lea esto.